Es menester repetirlo hasta la saciedad. El Estado, en su carácter de entidad esencialmente protectora de los derechos que asisten, por disposición de la naturaleza a los individuos, no puede ni debe subordinar la creación y el funcionamiento regular de las asociaciones libres o privadas a su permiso y autorización previos, como si el derecho para asociarse emanara de su omnipotencia, como si fuera un favor siempre revocable y una gracia que dependiera únicamente de la generosidad y benevolencia de los legisladores o gobernantes.
Derecho Romano, Vol. I Libro I Cap. I, pág. 167.
Tremendo documental sobre la formación de nuestros próximos ciudadanos y como se puede mejorar el actual modelo.
Si queremos tener mejores ciudadanos debemos empezar a formarlos en pro de la tolerancia y mejor entendimiento de las capacidades que cada quién puede explotar para tener mayores innovaciones.
Intenten caminar desde Los Caminos hasta Concresa sin que los atropellen. Ahí verán porqué los taxis son tan caros.
Caracas, el riesgo es que no tienes por donde caminar.
Sobre la Justicia Social
Feb 15
Un sin fin de personas defienden este término y vagamente saben lo que significa o incluso le inventan significados. Para los pocos que me leen: justicia social se trata de igualdad de resultados, no de igualdad de oportunidades. Así como es la base para la redistribución de la riqueza dando paso a la teoría de quitarle al rico para darle al pobre sin entender la razón de porque el pobre sigue siendo pobre y que esta redistribución debe hacerse forzosamente.
La igualdad de resultados trata de que todos deben ir a la escuela y graduarse. La igualdad de oportunidades es que todos tienen chance de ir a la escuela, más sin embargo ellos deciden si van o no, si siguen o no y si se esfuerzan para graduarse o no lo hacen.
De igual manera la redistribución de la riqueza crea una cultura de facilismo y además crea más pobres. No es extraño que hayan ayudas a personas con hijos y estos para obtener más de ese dinero de ayudas por hijos tengan más y más, así como no hay una diferenciación real entonces entre los que trabajan y los que no trabajan, de esta manera se incentiva a que sólo los tontos trabajen, al menos en los puestos básicos, y todo por ese idealismo de dar condiciones dignas de vida a todos por igual sin perjuicio de su accionar.
Así fácilmente podríamos terminar en un mundo donde los que trabajan pagan en impuestos a los que no trabajan por cualquier razón y volvemos pobres a los que trabajan y mantenemos igual pobres a quienes no; aguarden, ¡ya terminamos en un mundo como el que acabo de describir!
Así mismo, una empresa tiene mejor función social distribuyendo la riqueza que lo que tiene la redistribución de la riqueza forzada por el Estado. Una empresa crea productos, esta productividad es riqueza que va a lanzar al mercado, de igual manera la empresa per se no puede crear los productos, necesita de empleados a los cuáles se les dará un salario basado en su productividad por lo que por ejemplo una empresa de leche estará dando leche al mercado para que más personas se alimenten y además sueldos para que sus trabajadores puedan satisfacer sus necesidades. La empresa se ve forzada naturalmente a distribuir la riqueza de manera más certera que lo que puede hacer el Estado.
La discusión de si los salarios son justos ya son otro tema y empieza por la incapacidad que le impone el Estado al empleado para discutir libremente su salario al imponerle un sueldo mínimo tras el cuál el empresario se justifica para pagarle menos de lo que alguien debería recibir por su trabajo y en otros casos de pequeños emprendedores donde crea fracasos por la imposibilidad por parte del emprendedor de cubrir los gastos que supone pagar sueldo mínimo por trabajos tan pequeños y bajamente remunerados.
Los liberales creemos en la igualdad de oportunidades y por ello se garantiza la educación y la salud mediante el modelo de public choice con vouchers.
Hoy en clase estabamos discutiendo sobre la seguridad jurídica en Venezuela y esbozando los elementos que la ley estipula para que ésta exista. De esta discusión puedo escribir varios posts pero éste me parece muy importante pues vemos en Venezuela esta situación más seguido de lo que lo deberíamos estar viendo. El artículo 2 del Código Civil de Venezuela dice:
Artículo 2. La ignorancia de la Ley no excusa de su cumplimiento.
Esto por supuesto es algo básico para garantizar que las leyes se harán respetar a pesar de que alguien desconozca lo que dice la ley, así que si por ejemplo alguien desea quitarle su propiedad no podrá hacerlo, a menos que sea el líder máximo de Venezuela — en coro:¡Oh Gran Hugo Rafael! — y no podrá aducir que no sabía que no podía quitarle algo a alguien sin su permiso.
Ahora, hay un problema con eso: Incluso si un venezolano quiere enterarse de todas las leyes que rigen al país no va a tener chance de hacerlo ni siquiera informándose diariamente de los cambios. Nuestra legislación cambia a un ritmo alarmante y añadiéndole a eso el hecho de que cualquiera desde el gobierno puede incumplirla entonces tenemos un cóctel peligroso para nuestra seguridad jurídica — que en estos momentos es inexistente.
Nuestros legisladores hacen leyes para todo y en vez de reformar adecuadamente y con conciencia las actuales leyes simplemente escriben una nueva, ¡que además lo hacen sin técnica legislativa! ¡¿Cómo podemos esperar que la gente cumpla las leyes si no se mantienen vigentes el suficiente tiempo como para que ni siquiera los asesores legales de una empresa terminen de enterarse de la legislación para cierto rubro!?
Claramente hay que mejorar nuestro actual sistema venezolano para que no permita legislaciones sobre las bases fundamentales del Derecho de manera banal y que por lo tanto se mantengan firmes las garantías básicas civiles, políticas y económicas. Yo aún no concibo de que existe una ley para la protección de la mujer contra la violencia.
Es decir, nuestras leyes no crean una protección de la mujer contra la violencia y por eso tuvo que hacerse una nueva ley. ¡O peor! El castigo contra la violencia hacia una persona es tan baja que no hay suficientes razones para que alguien no quiera herir una mujer, igual con el hombre pero como probablemente éste último le devuelve el golpe entonces no sucede tan seguido. Pero bueno, esto ya es harina de otro costal.
Volviendo al punto, estamos creando leyes a un ritmo tan alarmante y de forma tan mala que vamos a terminar peor que en la época romana, tendremos que basarnos en doctrina y esperar que al emperador le brille el bombillo y pida a alguien que recopile todas las leyes en un código como nuestro Código Civil para poder medio enterarnos de las leyes a las cuáles estamos sometidos.
Una de las peores cosas es que la mayoría de estas leyes son las que los liberales llamamos leyes malas, esas que actuán en contra de nuestras libertades civiles, políticas y económicas escudándose en una justicia social de redistribución de la riqueza donde terminamos siendo más pobres y ellos, los malgobernantes con más plata, de la que nosotros trabajamos.
Teniendo reglas claras y cortas se garantiza la seguridad jurídica en nuestro país y lamentablemente nuestros legisladores creen que dándosela de cultos colocando nuestras leyes difíciles de entender lo que están provocando es que sea imposible para el venezolano común y corriente conocer las reglas de juego a las que está siendo sometido todos los días.
Hay algo que para mi, actualmente, es totalmente incomprensible y es la insistencia de nuestros gobernantes de imponernos cosas más no incentivar a la población a que lo hagan. Es extensa la muestra de que el intervencionismo del Estado no funciona y que por lo contrario a arreglar los problemas los agrava. Los mejores ejemplos para nuestra actualidad venezolana son: controles de precios, control de cambio de divisas y los enormes aranceles y trabas burocráticas para las importaciones. En cambio hay muchísimas cosas que funcionarían mejor mediante el incentivo y el mejor incentivo que puede dar un Estado es disminuir impuestos y demostraré este punto explicando como el gobierno, si lo quisiera, podría aumentar la cantidad de árboles que hay en el país. [Sobre el tema del intervencionismo y los beneficios de los incenvitos recomiendo la lectura de la compilación de ensayos de Ludwig Von Mises llamado «A Critique of Interventionism» y de igual manera «El Fracaso del Intervencionismo» por Carlos Sabino]
En Venezuela tenemos una gran cantidad de nuestra extensión territorial protegida por razones ambientales ya sea como parques nacionales, monumentos naturales y muchas más clasificaciones que da un total de 62.915.190 hectareas frente al 91.644.500 de hectareas que tiene en su totalidad la superficie de Venezuela. (Tomado del Informe Nacional 2007 de Parques Nacionales y otras áreas protegidas hecho por Inparques, páginas 28 y 29).
A pesar de esto se sufren fuertes cambios climáticos en el país y en ciudades como la que yo habito, San Cristóbal, se pasaron de frío a calor. La solución que han dado muchos es ampliar las zonas de protección y no permitir la explotación comercial de buena parte de nuestra fauna por parte de personas (en sentido amplio, tanto personas naturales como jurídicas).
Ahora bien, algo tan fácil como ir a uno de estos parques naturales les dejará ver que es donde hay mayor cantidad de quemas, tala sin resembrado y además donde el terreno termina con peores condiciones debido a los hechos anteriormente comentados y que se convierten en vertederos de basura para muchos. Sé que muchos estarán asintiendo con sus cabezas en este momento y lo primero que se les pasará por la cabeza será: hay que aumentar las penas para quienes hagan esto, que vayan presos, ¡que vuelen cabezas!. Lamento informarles que es inútil aumentar las penas porque igual, esto constituye un crimen actualmente y muy pocos son atrapados y juzgados por este tipo de crímenes.
Pero no todo es malo, hay más alternativas que a las que nos hemos limitado actualmente. Y es que apenas se han aplicado medidas intervencionistas, proteccionistas a favor de algo que al fin y al cabo termina siendo de nadie pero de todos y que nadie vela por cuidar excepto un Instituto gubernamental llamado Inparques que se preocupa más por tener su web actualizada con documentos sobre como transformar las empresas al socialismo que por mantener al menos el informe nacional anual del año anterior al presente, que además es hecho por ellos y que por tanto sería tan difícil como apenas subir un archivo a algún servidor en el mundo.
Ahora bien, las alternativas creadas mediante incentivos son muchísimas, de hecho apenas nombraré unas pocas que se me ocurrieron esta tarde al ver una extensa zona boscosa de una de las tantas montañas que rodea San Cristóbal mantenerse en llamas y haber consumido casi media colina de árboles. Los enumeraré a continuación y apenas detallaré para que se hagan una idea de lo que podría lograrse mediante pequeñísimos incentivos:
La plantación de X cantidad de árboles de cierta especie consumidora de CO2 por metros cuadrados eliminará el impuesto municipal de catastro
Toda esa gran cantidad de terrenos baldíos terminarían con sembradíos de árboles para que sus dueños simplemente no paguen impuestos al gobierno. Algo similar podría aplicarse a casas donde se demuestre la permanencia de algún tipo de sembradío consumidor de CO2 durante un tiempo estipulado lo cuál también les salvaría de pagar impuestos catastrales lo cual motivaría a muchos ciudadanos a tener árboles en sus casas que colaboren a eliminar la contaminación del ambiente. Así mismo podría aplicarse algo similar a la iniciativa de techos verdes en Europa donde los edificios en sus techos mantienen jardines con plantas que reducen la cantidad de CO2 en el ambiente devolviéndole el verde que se quitó a ese terreno al construir esa edificación.
Eliminar los impuestos a la industria maderera que use madera de fuentes donde se compruebe que serán replantados
Es más, pensándolo bien ni siquiera sería necesaria de que usaran madera de fuentes donde se compruebe que serán replantados. De repente una extensión de terreno quiere ser preparada para la siembra de cultivos y el dueño desea tener beneficios de la tala en la zona además de sus cultivos. Ahora, ¿por qué esto no fomentaría la tala indiscriminada? Porque la industria maderera para subsistir necesita árboles por lo cuál mantendría grandes cantidades de terrenos con sembradíos de árboles para poder mantenerse ganando dinero. Debido al lento crecimiento de los árboles significarían extensiones grandísimas para poder mantener el ritmo de lo que le es demandado por el mercado.
Y así hay muchísimas soluciones que el gobierno podría dar mediante la aplicación de apenas incentivos dejándole de quitar dinero a los bolsillos de sus ciudadanos para favorecer el ambiente.
Es más, el simple hecho de que estos incentivos no han sido aplicados demuestra el gran interés que el gobierno tiene por mantener sus bolsillos llenos y su poco interés real por el ambiente.
Apenas 2 soluciones de mercado para un país acostumbrado a las malísimas pseudo-soluciones donde el gobierno es el todo poderoso y puede salvarnos de sembrar más árboles.
Veo con preocupación como muchos intelectuales aún niegan la realidad de que lo que vivimos en Venezuela es socialismo y las consecuencias del socialismo, así como negaron que lo que vivíamos antes también era socialismo y sus consecuencias y por ende no-erróneamente nos la pasabamos de crísis en crísis y aún lo hacemos.
Justo hoy consigo este artículo de Analítica titulado Socialismo y Capitalismo de Estado vía Roger Michelena. Es difícil concebir que aún hayan personas que tengan una opinión tan excesivamente académica y alejada de la realidad. Lo que se trata en él obviamente es sobre Venezuela, sobre el socialismo y su desenlace en un capitalismo de Estado. Ya hace poco había escrito un artículo llamado El Capitalismo, y en este artículo lo tratan justo como lo que aclaramos que el capitalismo no es. Con capitalismo de Estado se refieren a un modelo donde el Estado es el propietario de todas las empresas y por ende de sus ganancias, y como propietario omnipotente tiene un monopolio. En el anterior artículo ya se trataron los monopolios y así mismo que su razón es el mismísimo Estado dando preferencias a uno sobre otro así como que el capitalismo no es tal a menos que haya libre mercado. Repasemos, Estado dando preferencia, creando monopolios, único propietario, no libre mercado; ¿capitalismo?. El llamado en ese artículo capitalismo de Estado no debe ser confundido con el capitalismo, de hecho para nuestra facilidad le llamaremos mercantilismo estatal lo cuál cuadra perfectamente con la realidad venezolana, mercantilismo porque tiene gran injerencia el Estado en la economía y la injerencia es tan grande que se convierte en el dueño de muchísimas empresas.
Ahora, el sr. Demetrio Boersner, ideólogo del partido Un Nuevo Tiempo, nos cuenta que al gobierno venezolano le falta aplicar 3 elementos fundamentales para que la gestión estatal sea socialista: eficiencia, racionalidad y democracia. Podría extenderme mucho en estos puntos pero voy a resumirlo así: no puede ser eficiente porque en el socialismo el Estado se vuelve enorme, lo que conlleva a un letargo irracional, la razón dice que cada quién decide en su vida más la eficiencia y raciocinio en el socialismo pasa por la planificación de todo y la democracia, bueno, hay varios tipos de democracia y la democracia socialista lo que garantiza es, y me permito citar del mismísimo Demetrio Boersner:
A continuación, el catedrático detalló una serie de fundamentos ideológicos que definen la visión de país que comparten los militantes de Un Nuevo Tiempo, ideas que están desarrollando en torno a una propuesta de proyecto país que tiene por prioridades la lucha contra la pobreza y por la inclusión económica, el estimulo a la pequeña propiedad y una política fiscal que reduzca los contrastes entre ricos y pobres y favorezca la equidad distributiva, para enriquecer a los pobres con la ayuda de los ricos.
Y sí, efectivamente, quitarle a los ricos para enriquecer a los pobres. Risible esto, a menos que a los pobres que se refieran sea a los que llegan a cargos en los gobiernos. El dinero en las entidades estatales se va directo a los bolsillos de los burócratas y apenas una parte le llega al pueblo pobre y sin embargo, jamás les produce riqueza así que no se enriquecen. Más se puede ver en esta serie de vídeos del profesor Huerta de Soto, economista, que habla sobre la crísis del socialismo y como éste es imposible incluso teóricamente y que no es más que un error intelectual.
Si volvemos al artículo que le da título a esta entrada en mi blog podemos conseguir algo incluso más risible: el comunismo soviético fue eficiente y racional según el sr. Demetrio y sólo falló al no ser democrático. Déjenme decirles que en Cuba se aplicó el modelo soviético tal cuál y además se vota, y no, no funciona ni funcionó.
De seguro al sr. Demetrio le hace falta leer los relatos de los soviéticos desde el principio de la revolución roja para entender más la realidad de lo que es ése tan pregonado socialismo por ellos.
¡Y que cualquiera se atreva a colocar a Suecia como ejemplo de la socialdemocracia! Vale la pena recordarles que en los 90′ debido al inmenso gasto y altos impuestos que ese modelo implica Suecia cayó en crísis fiscal y tuvieron que reducir el llamado por ellos Estado de Bienestar, privatizar las empresas y abrirse al mercado internacional y competir, como buenos capitalistas. Hoy en día por cierto tiene de los mejores Índices de Desarrollo Humano, aplicando el modelo que ni defiende el gobierno ni defiende la mal-llamada oposición venezolana que honestamente no es más que una triste disidencia que espera el momento para seguir ellos con el desastre que dejará éste(ban).
El Capitalismo
Jan 26
Oh, aquel malvado capitalismo, la explotación de los hombres por parte de un malévolo ser que busca sólo riqueza para si mismo mientras los otros comen tierra. Aquel sistema que sólo persigue el interés de unos pocos que tienen el poder de manera ancestral y nos manejan como marionetas y no podemos salir de esta realidad a menos que nos convirtamos al socialismo; donde de verdad nos manejaran como marionetas, pero de la realidad contrastada con los mitos hablaremos luego, mientras tanto sigamos divirtiéndonos con los mitos del capitalismo.
El Capitalismo, ese no se qué que sin duda debe ser malo.
De hecho, no sólo sin duda debe ser malo sino que debería decírsele El Innombrable. Esa fuerza oscura que corrompe a la gente, que la convierte en maldad hecha carne. Que explota al proletariado y que le quita todo el fruto de su trabajo sin retribuirle nada a cambio, apenas un mísero sueldo.
El Capitalista, digo — poseedor de lo innombrable — es un ladrón, le quita al trabajador su producto para venderlo a precios altos y quedarse con todas sus ganancias mientras el trabajador se sigue esforzando para poder apenas sobrevivir. Y no es que me haya convertido en esclavo de la propaganda pro-ignorancia de la izquierda, es que miren al proletariado en los sistemas capitalistas como son arrastrados por el piso y no quieren ni trabajar, miren como vuelve más pobres a los pobres, ¡cómo se aprovecha de los más desposeídos para sus viles planes de dominación mundial!
Ahora sí: El Capitalismo
Ya dejándonos del discurso visceral, clasista y resentido de los colectivistas hacia cualquiera que tenga más que ellos (o que quiera tener más que ellos) vamos ahora sí a lo que es El Capitalismo, el amigo de todos, el sistema que todos queremos practicar sin saber que es capitalismo tal cuál.
Es un sistema descentralizado totalmente, las decisiones sobre la economía son tomadas por todos y cada uno de sus participantes sin afectar directamente a otros y si alguno se equivoca no afecta de manera directa a la totalidad de los participantes.
Es decir, si alguno toma alguna mala decisión entonces por su misma característica descentralizada no afectará las buenas decisiones que tomaron otros.
Sólo a modo de comparación, en la economía socialista las decisiones son tomadas por uno sólo, como por ejemplo: los precios. Entonces si el de los precios tomó mal la decisión al establecerlos todos quiebran igual, aún cuando ellos no hicieron ninguna mala decisión. Es el modelo “justos pagan por pecadores“.
La explotación del hombre por el hombre y el capitalismo
Hay un mito esparcido por los oponentes del capitalismo de que es la muestra de la explotación del hombre por el hombre. En las empresas capitalistas el proletariado o clase obrera es explotada por el capitalista refiriéndose con éste término a la persona que tiene el capital suficiente para echar a andar una empresa de cualquier tipo. Sobre todo del uso de esos términos viene la mal-interpretación de que capitalismo es el que tiene dinero y una persona que no sea millonario no puede considerarse capitalista, lo cuál al definir que es capitalismo desmentí.
Ahora vamos con el mito, que desarrollaré un poco más para entender la posición de quienes defienden este mito: Los trabajadores son quienes producen lo que se vende, es decir, colocan el trabajo. Esto hace de que ellos propongan de que sin su trabajo no habría producto final por lo tanto el empresario (así llamaré a partir de ahora lo que ellos mal-llaman el capitalista e incluso el explotador) depende totalmente de ellos pues con un montón de dinero no hace nada. Por tanto, el empresario les roba su dinero al pagarles, según ellos, una miseria en comparación con las ganancias que quedan del producto que ellos realizaron. Más sin embargo, ellos son pagados por su trabajo. No sólo eso, el contrato es bilateral y ellos aceptan las condiciones que se les establecen antes de empezar a trabajar por lo cuál aceptan ser pagados en cuánto ellos consideren sino están en libertad de no firmar el contrato. No sólo eso, evaluémoslo meramente desde el riesgo y quiénes colocan las partes del producto; el empresario coloca: materia prima, infraestructura, coordinación, organización, grupo de trabajo (normalmente sólo un trabajador no hace todo el trabajo sobre un producto), comercialización y además es quien corre los riesgos si algo sale mal; el trabajador: coloca su trabajo. También, el trabajador no corre riesgos, si el producto se vende más o menos él será pagado en igual cantidad que fue establecida en el contrato incluso si la empresa quiebra será liquidada y se le pagarán todos los beneficios por ley con el dinero de la liquidación de la empresa.
¿Explotación? Lo cómico es que esa misma gente es la que trabaja al lado de los representantes del gobierno. Y a manera de anécdota, hace un tiempo estuve junto a una de las asistentes de la que era presidenta del consejo legislativo del Estado Táchira y comentaba muy felizmente (a la 1AM, aún en su puesto de trabajo) que trabajaba Ad Honorem para ella porque no le habían renovado el contrato en la gobernación donde igualmente trabajaba incluso en las madrugadas puliendo pisos y no le pagaban horas extras antes y ahora ni siquiera horas normales. Y esa misma gente es la que se queja de la explotación de la empresa privada.
El capitalismo y los diferentes tipos de empresa
La libertad es tan buena — contrario a lo que afirma muchísimas veces el líder máximo de Venezuela (vamos, todos en coro: Oh, Gran Hugo Rafael) y muchísimos defensores del socialismo light — que permite que cualquier tipo de empresa con cualquier tipo de modelo de negocios funcione con tal de que no dañe a terceros, ejerza coacción sobre otros ni sea fraudulento.
¿No tienen capital pero sí muchísimo trabajo? ¿Quieren competir? ¡Monten una cooperativa!
¿Tiene mucho dinero, no tiene ideas de negocios pero igual quiere invertir? ¡Capital de riesgo! Hay montones de personas con buenas ideas pero muy poco capital, ¡corra riesgos!
¿Tiene dinero e ideas de negocios? ¡Realicelas!
Es la libertad de empresa, esa que permite a cada individuo con ideas realizar lo que quiera. Las oportunidades son igual para todos pues la libertad consiste en decidir por sí mismo y dejar que otros decidan por sí mismos así que nadie podrá ejercer coacción sobre otro, en el capitalismo, para que otra persona no pueda montar cierto tipo de empresas, por ejemplo, o para que otra empresa no compita con la nuestra. Contrariamente, en el socialismo el Estado ejerce coacción sobre las empresas para que hagan lo que se decide desde el gobierno por lo que ciertos tipos de empresa no pueden ser montados. Incluso el gobierno cede preferencias a ciertas personas y por ende mayor ventaja comercial a ciertos grupos según les conviene creando monopolio.
Monopolios, oligopolios y el capitalismo
Globalización significa competencia ilimitada, y eso es lo que hace tremendo el libre mercado, hay competencia ilimitada y todos en igualdad de condiciones. No hay cabida para que se creen monopolios pues alguien en alguna parte del mundo también hará lo mismo y competirá. Tampoco oligopolios pues la manera de crearlos es que haya un mercado cerrado para que no entren más competidores de los que ya se conocen entre ellos. Los oligopolios generalmente son creados por los gobiernos socialistas que crean aranceles a la importación de productos para fortalecer la empresa nacional, es decir, crear oligopolios e incluso en algunos casos monopolios. Eso en el libre mercado no existe. Lo que sí puede existir es una marca que tenga más preferencia que otra, pero eso ya le corresponde a cada consumidor decidir cuál le da el producto que desea.
Liberalismo y capitalismo
El liberalismo es la ideología política que encuentra total acoplamiento en el capitalismo al exigir totales libertades económicas y así mismo, libertades civiles y políticas para los ciudadanos junto a un gobierno limitado que de esta manera se garantiza el gobierno no tendrá suficiente poder para pasar por encima de las libertades de los individuos. ¿Quieren vivir en una comuna? Perfecto, en el liberalismo eso es totalmente válido: firmen un contrato, busquen una tierra de la que sean dueños y decidan las normas de la comuna, mantengan su economía cerrada pero todo por acuerdos voluntarios entre las personas. ¿Qué mejor que cada quién decidiendo como quiere vivir sin decidir como otros van a vivir?
Liberalismo, amigos. ¡Rumbo al partido liberal de Venezuela!
¡Yo sí quiero capitalismo en Venezuela!
La plusvalía es lo que los colectivistas llaman (gracias a Marx) a la diferencia de precio que hay entre el costo de un producto (mano de obra + materia prima) y el precio de venta. El líder máximo de Venezuela (aquí todos coreamos Oh, Gran Hugo Rafael) pidió hoy a sus mascotas en la AN que hagan leyes para que las empresas públicas vendan sin plusvalía y para garantizar de que no van a quebrar se les otorgará un presupuesto anual aportado por el Estado.
Es decir nosotros, los venezolanos contribuyentes del Estado venezolano con nuestros impuestos, vamos a pagarles a las empresas públicas para que no quiebren. Mientras tanto, los también venezolanos, propietarios de empresas tendrán que pagarle a su competencia pública sus empresas públicas para que no quiebren y puedan vender barato.
Es decir, el Estado y sus empresas tienen preferencias, para no quebrar nos quitan plata en forma de impuestos de nuestros bolsillos para pagar sus paupérrimas administraciones.
¡Y después nosotros los capitalistas somos los explotadores!
Cualquier empresa que pueda aplicar técnicas como esta se le declararía competencia desleal en un Estado liberal, como desde la ODLV pregonamos.
No es justo que empresas bien administradas tengan que pagar los errores de otros y además pagar la ganancia de sus productos. Esto traerá quiebras, por ende desempleo y cuando esas empresas privadas quiebren las públicas también lo harán porque ya no habrá nadie que pague para sacarlos de la quiebra.
Gracias sucialismo, por salvar nuestro país :-)

