Hoy en clase estabamos discutiendo sobre la seguridad jurídica en Venezuela y esbozando los elementos que la ley estipula para que ésta exista. De esta discusión puedo escribir varios posts pero éste me parece muy importante pues vemos en Venezuela esta situación más seguido de lo que lo deberíamos estar viendo. El artículo 2 del Código Civil de Venezuela dice:
Artículo 2. La ignorancia de la Ley no excusa de su cumplimiento.
Esto por supuesto es algo básico para garantizar que las leyes se harán respetar a pesar de que alguien desconozca lo que dice la ley, así que si por ejemplo alguien desea quitarle su propiedad no podrá hacerlo, a menos que sea el líder máximo de Venezuela — en coro:¡Oh Gran Hugo Rafael! — y no podrá aducir que no sabía que no podía quitarle algo a alguien sin su permiso.
Ahora, hay un problema con eso: Incluso si un venezolano quiere enterarse de todas las leyes que rigen al país no va a tener chance de hacerlo ni siquiera informándose diariamente de los cambios. Nuestra legislación cambia a un ritmo alarmante y añadiéndole a eso el hecho de que cualquiera desde el gobierno puede incumplirla entonces tenemos un cóctel peligroso para nuestra seguridad jurídica — que en estos momentos es inexistente.
Nuestros legisladores hacen leyes para todo y en vez de reformar adecuadamente y con conciencia las actuales leyes simplemente escriben una nueva, ¡que además lo hacen sin técnica legislativa! ¡¿Cómo podemos esperar que la gente cumpla las leyes si no se mantienen vigentes el suficiente tiempo como para que ni siquiera los asesores legales de una empresa terminen de enterarse de la legislación para cierto rubro!?
Claramente hay que mejorar nuestro actual sistema venezolano para que no permita legislaciones sobre las bases fundamentales del Derecho de manera banal y que por lo tanto se mantengan firmes las garantías básicas civiles, políticas y económicas. Yo aún no concibo de que existe una ley para la protección de la mujer contra la violencia.
Es decir, nuestras leyes no crean una protección de la mujer contra la violencia y por eso tuvo que hacerse una nueva ley. ¡O peor! El castigo contra la violencia hacia una persona es tan baja que no hay suficientes razones para que alguien no quiera herir una mujer, igual con el hombre pero como probablemente éste último le devuelve el golpe entonces no sucede tan seguido. Pero bueno, esto ya es harina de otro costal.
Volviendo al punto, estamos creando leyes a un ritmo tan alarmante y de forma tan mala que vamos a terminar peor que en la época romana, tendremos que basarnos en doctrina y esperar que al emperador le brille el bombillo y pida a alguien que recopile todas las leyes en un código como nuestro Código Civil para poder medio enterarnos de las leyes a las cuáles estamos sometidos.
Una de las peores cosas es que la mayoría de estas leyes son las que los liberales llamamos leyes malas, esas que actuán en contra de nuestras libertades civiles, políticas y económicas escudándose en una justicia social de redistribución de la riqueza donde terminamos siendo más pobres y ellos, los malgobernantes con más plata, de la que nosotros trabajamos.
Teniendo reglas claras y cortas se garantiza la seguridad jurídica en nuestro país y lamentablemente nuestros legisladores creen que dándosela de cultos colocando nuestras leyes difíciles de entender lo que están provocando es que sea imposible para el venezolano común y corriente conocer las reglas de juego a las que está siendo sometido todos los días.

