Quería no escribir al respecto, pues los vídeos mostrados sobre el tema del que escribiré aquí son muy claros en la agresión que empezaron un grupo de personas desde la azotea de la Zona Educativa Táchira dirigidos por el Sr. Otto Lenin, más sin embargo, las declaraciones de este señor me obligan a escribir al respecto.
Hace unos días atacaron a unos periodistas y no se ejerció ninguna medida legal contra los atacantes (oficialistas) pues supuestamente fueron provocados verbalmente. Todos los grupos oficialistas salieron a defender a los atacantes que golpearon con palos a periodistas que a lo sumo les habrán gritado algunas vulgaridades, quedando algunos periodistas con politraumatismos.
El sábado 29 de agosto, una marcha pacífica de la oposición fue atacada, no verbalmente sino fisicamente, con huevos, tomates, bombillos con pinturas, piedras, palos, botellas e incluso fragmentos grandes de concreto desde la azotea de un edificio de una entidad dependiente del gobierno nacional: La Zona Educativa Táchira.
Algunos marchistas les respondieron con las mismas piedras y palos que ellos lanzaron e hicieron varios destrozos en el edificio y ¿cuál es la respuesta del director de esta entidad? (Que también arremetió contra los marchistas desde la azotea): «Nosotros sólo nos estabamos defendiendo».
¿Defender de qué? Un montón de gente manifestandose pacíficamente que pasan frente a un edificio gubernamental. Unas semanas antes de esto, una horda de este mismo edificio se defendieron contra 15 manifestantes frente a su edificio con unas 40 personas que lanzaron puñetazos a los manifestantes que además de pocos estaban totalmente desarmados. ¿Defenderse?
Curiosamente los chavistas siempre se «defienden» ante las maleantes hordas oposicionistas que buscan tumbar el gobierno mediante protestas pacíficas. Ahora resulta que la fiscala sale diciendo que quien proteste irá preso, pero quienes atenten contra manifestaciones no.
No sólo eso, Sra. Fiscala, ¡el derecho a manifestarse está consagrado y garantizado en la constitución!
Defender a los agresores y criminalizar a los manifestantes. ¡Sólo en Venezuela!

