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¿Conocen el dicho «La Ley no hace al pueblo, el pueblo hace la ley»? Esa argumentación que usaron (a nivel extra-judicial) para saltarse el protocolo de la constitución venezolana de 1961 para poder reformarla; bueno, esas son las mismas personas que hoy intentan, mediante leyes forjar el hombre nuevo; un ser con muchísimas cualidades que probablemente ninguno de ellos siquiera tiene.
Aún más gracioso es que esta ley no sólo impone un modelo ideológico (lo cuál significa que impone una forma de pensar) sino que además otorga privilegios suficientes para que apliquen coacción los comuneros contra aquellos que desafíen la primacía de lo colectivo sobre lo particular.
Eso no es sólo para socialistas, ahí todos caben…
¿No lo han escuchado? Es el disco rayado de todos estos colectivistas amantes de la esclavitud que repiten cada vez que le comentas lo que piensas del proyecto de Ley de Comunas. Sólo se necesita leer el artículo 5 de este proyecto para entender que o están ciegos, no saben leer o les encanta ir como ternero al matadero:
Artículo 5. La Comuna es una entidad local socialista, constituida por iniciativa soberana del pueblo organizado, donde y a partir de la cual se edifica la sociedad socialista…
De hecho, leer la Ley de Comunas sólo me recuerda a Ayn Rand en su novela Anthem: un consejo decide sobre esto, el otro consejo decide sobre lo otro, mientras tanto los trabajadores acatan sin rechistar las decisiones de los grandiosos consejos que imponen el nosotros sobre el yo.
Ley de Comunas: hacia la sociedad de los esclavos
¿Acaso no se dan cuenta que esto es esclavitud? Aceptar que otros decidan sobre nuestras cosas. Pueden leer la definición que socialismo que da el mismísimo proyecto de ley para comprobarlo:
Socialismo. Es un modo de relaciones sociales de producción centrado en la convivencia solidaria y la satisfacción de necesidades materiales e intangibles de toda la sociedad, que tiene como base fundamental la recuperación del valor del trabajo como productor de bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas y lograr la suprema felicidad social y el desarrollo humano integral. Para ello es necesario el desarrollo de la propiedad social sobre los factores y medios de producción básicos y estratégicos que permita que todas las familias y los ciudadanos y ciudadanas venezolanos y venezolanas posean, usen y disfruten de su patrimonio o propiedad individual o familiar, y ejerzan el pleno goce de sus derechos económicos, sociales, políticos y culturales.
¿Cómo llegan a la conclusión, en esa definición, de que no están decidiendo sobre sus cosas? La propiedad consiste de tres cosas: uso, disfrute y disposición. ¿No ven la que falta? ¡La disposición! Por supuesto, ahora ¿por qué falta la disposición? Porque esa propiedad ya no es suya querido lector, eso es propiedad social y quien dispone es la comuna, el pueblo organizado. Sí, eso por lo que usted trabajó muchísimo tiempo, sudó y se sacrificó ya no lo va a poder disponer.
Ahora, ¿eso es ejercer sus plenos derechos económicos y sociales? Si no puede tener propiedad ¿cuáles derechos económicos tiene? ¿Sobre la nada? Porque no puede disponer ya de eso que compró, dispone es la comuna. Y ni siquiera la comuna como tal sino esa figurita llamada Banco Comunal:
El Banco de la Comuna: ese que nos va a quebrar equitativa e igualitariamente
Artículo 45. El Banco de la Comuna tiene como propósito: gestionar, administrar y facilitar los recursos financieros y no financieros, retornables y no retornables de la Comuna, a fin de impulsar a través de la participación popular, la promoción de proyectos comunales, de acuerdo a los lineamientos del Plan de Desarrollo Comunal, en correspondencia con el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, el Plan de Desarrollo Regional y lo dispuesto en el decreto de creación del Distrito Motor correspondiente.
Como sacado de una novela de Ayn Rand esto, en serio. El Banco de la Comuna que en las novelas de Ayn Rand serían algún Consejo de la Bienhechuría va a ser quién administre su propiedad. Usted puede darle uso y disfrute, por supuesto, mientras el Banco de la Comuna así lo quiera.
Pero la cosa no para allí, súmenle a eso la moneda comunal, la cuál el Banco de la Comuna tiene como función promover y ejecutar. Si ya nuestra inflación es alta por tener una moneda con poco soporte en reservas internacionales entonces con la promoción y ejecución de estas monedas comunales ni para qué decir más. Prepárense para una hiperinflación y montones de pequeñas burbujas económicas que van a caer en efecto dominó a los pocos meses al ver la gente que no puede usar la moneda que le dieron en otra comuna. Ya me imagino también estos banqueros obligando, mediante una política pública (porque también tienen competencia para eso) a que se paguen los salarios en las comunas con la moneda comunal, una moneda que como decían en aporrea por el año 2007 puede llevarse el control hasta por una simple computadora, pues es el simple reflejo de horas-trabajo; que por cierto, espero no sea estudiante de economía pues cualquier buen profesor lo raspará por entender nada de qué es ese pedazo de papel que carga todos los días en el bolsillo. Y ya que estamos, pueden leer más sobre política monetaria aquí.
Todo este embrollo supuestamente para promover la autogestión y el autogobierno; si realmente quisieran promover esto entonces ya tendríamos un gobierno limitado y cada persona podría decidir, con autonomía, sobre tantos aspectos de su vida sea posible sin influir coactivamente en las decisiones de otros, que de eso es lo que se trata el autogobierno.
Yo decido por mi, no por otros; ni otros por mi
A ver, practiquémoslo y seamos libres. Autónomos, autogobernados y autogestionados.


